ROSTROS QUE NO QUIERO OLVIDAR
Esta serie de retratos que conforman un grato álbum personal de grandes amigos es también un homenaje, porque son ellos los que han perdurado y mantuvieron con vida las pocas pulquerías que aún están en servicio. Son estos grandes personajes los que le dan magia y un toque de nostalgia a estos espacios que al parecer se van extinguiendo con la entrada de nuevos gustos y actitudes que tienen hoy los nuevos consumidores.
Esta pequeña muestra fotográfica abarca sólo unos cuantos rostros que han dejado en mí y en otros consumidores jovenes una historia, una alegría, un albur o un buen paso de baile. Cada uno de ellos tiene su propia labor dentro de las puquerías, desde jicareros, ayudantes y consumidores que conforman una familia.
Tengo la esperanza que funcione como un registro visual para no olvidarlos, tenerlos en nuestra memoria colectiva pulquera y mostrarlos en un futuro y así no sólo mencionarlos, también podremos observarlos, aunque sea sólo en imagen, pero no sepultarlos en el olvido. Todo esto nace porque así me sucedió con tantos pulqueros con los que conviví y que hoy ya no están. Creía que siempre estarían en las pulquerías y dejé de lado retratarlos. Hoy sólo puedo hablar de ellos, pero no es lo mismo encontralos o ya mínimo mostrar de quién estoy hablando.
Hago una invitación a todos aquellos que ven a las pulquerías como un lugar especial y afecto para que construyamos una memoria visual de los personajes que conviven dentro de ellas.
Delicado Quintero